El valle del Itata se extiende entre las regiones de Ñuble y Biobío y es reconocido por su larga tradición vitivinícola. En comunas de Ñuble como Quillón y en las de la provincia de Itata siguen en pie viñedos antiguos, muchos de ellos en secano, es decir, sin riego artificial.
Las cepas más asociadas al territorio son País, Cinsault y Moscatel de Alejandría. En los últimos años, pequeños productores y enólogos han puesto la mirada en esas uvas tradicionales, que durante décadas tuvieron poca visibilidad fuera de la zona.
Por qué importa para la economía local
- Sostiene a familias agricultoras de sectores rurales.
- Puede abrir la puerta al enoturismo y a la venta directa.
- Mantiene viva una tradición productiva que forma parte del patrimonio de la región.
Si eres productor o emprendedor del Itata y quieres contarnos tu historia, escríbenos: queremos mostrar el trabajo de las 21 comunas.
